El pasado miércoles 12 de agosto, el municipio de Ribamontán al Mar se convirtió en un punto neurálgico de la concienciación ciudadana y la protección de nuestros ecosistemas marinos. A lo largo de una intensa jornada desarrollada en la emblemática playa de Somo, las carpas y dinámicas de sensibilización impulsadas en el marco del proyecto europeo Interreg PLAST4H2 registraron una participación masiva, sumando a más de 250 personas decididas a actuar frente a la contaminación por plásticos y microplásticos.
📍 Mañana en Somo: Compromiso ciudadano y acción frente a las basuras marinas
La actividad matinal dio comienzo a las 10:30 h en la playa de Somo, en el entorno de la terraza del establecimiento colaborador Surf Café. Desde primera hora, el punto informativo experimentó un flujo ininterrumpido de bañistas y paseantes interesados en conocer el impacto de los residuos en el Cantábrico.
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Atención a personas y familias: Se atendió a un total de 104 personas (59 adultos y 45 niños), con una notable implicación de familias y grupos jóvenes.
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Actividades y participación: Se completaron con éxito 100 dinámicas educativas y juegos participativos.
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Materiales entregados: Se distribuyeron 117 neveras isotérmicas, 48 botellas reutilizables y 100 folletos informativos para fomentar la reducción de plásticos desechables en el día a día.
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Iniciativa ciudadana y testimonios: Varios asistentes destacaron que suelen retirar voluntariamente basura durante sus caminatas matinales por la orilla, alertando sobre la acumulación recurrente de residuos arrastrados por las mareas y subrayando el valor de estas campañas de concienciación.
📍 Tarde en Somo: Participación constante superando el viento
En horario de tarde (de 15:45 a 19:45 h), el equipo dinamizador continuó la labor en la zona de acceso a la playa junto a Arturo Sport Tavern. Pese a las intensas rachas de viento que requirieron un afianzamiento extra de la estructura, la afluencia de público se mantuvo muy alta durante toda la tarde.
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Personas atendidas: Un total de 153 participantes (90 adultos y 63 niños) se acercaron a conocer los microgestos sostenibles.
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Impacto y dinámicas: Se realizaron 110 actividades educativas, alcanzando la cifra de 153 neveras, 48 botellas reutilizables y 100 folletos entregados.
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Colaboración del entorno: La implicación del sector hostelero local y el interés de los veraneantes consolidaron una tarde de diálogo constructivo sobre el reciclaje selectivo y el cuidado del medio ambiente costero.

El entusiasmo demostrado tanto por vecinos como por visitantes reafirma que la educación ambiental a pie de playa es un motor esencial para proteger nuestro mar. ¡Gracias a todas las personas que os sumasteis para cuidar de nuestra costa!